C/ Villanueva 27, 1º Dcha, 28001. Madrid (Madrid)
913 19 43 48
L-V de 9:00 a 21:00 | S-D cerrado

El ser humano es un sistema complejo y multidimensional. Somos seres físicos, racionales, emocionales y tendemos a la trascendencia. En este artículo vamos a poner el acento en la emoción y cómo desde terapia nos comprometemos a desarrollar habilidades de gestión e inteligencia emocional.

Qué es la gestión emocional

La terapia humanista nació en la década de los 60 como resultado de la necesidad de integrar la dimensión emocional de la persona en la investigación y clínica terapéuticas. El conductismo y el psicoanálisis habían explorado los territorios de la cognición, el comportamiento y el inconsciente en profundidad. Las emociones parecían por aquel entonces un subproducto no deseado con el que lidiar.

Hoy en día, la mayoría de terapias y enfoques incluyen en su maletín terapéutico conceptos como inteligencia emocional y estrategias de gestión emocional

Dotan a sus terapias de las herramientas necesarias para desarrollar su integración en consulta.

¿Por qué es tan importante tenerlas en un primer plano? Porque están siempre ahí aun cuando no somos conscientes de ellas. Aprender a identificarlas, nombrarlas y transitarlas forma parte del currículum personal de cualquier candidato/a a un bienestar óptimo.

Cómo decía, no siempre somos conscientes de lo que sentimos y esto puede ocasionar que  a veces tomemos decisiones poco constructivas o tengamos reacciones impulsivas. Desarrollar la habilidad de reconocerlas es un paso estratégico a la hora de tomar las riendas de nuestra vida con dirección y propósito.

Por otro lado, al aprender a acompañar nuestras emociones en terapia vamos a desarrollar nuestra capacidad de empatía potenciando nuestra inteligencia intrapersonal y prosocial. Esto va a impulsar a su vez nuestra habilidad para comunicar lo que necesitamos y poner límites, base sobre la que construir y desarrollar relaciones sanas.

¿Y por qué aprender en terapia? ¿Acaso no venimos con esta enseñanza aprendida desde casa? Aquí entra en juego la complejidad de la que hablábamos al principio.

Cómo gestionar emociones negativas

Las personas vamos a desarrollar distintas estrategias de adaptación a nuestros entornos a lo largo de nuestro crecimiento desde que somos bebés hasta la edad adulta. Una de ellas es la desconexión emocional. Es una de las formas que tiene nuestro sistema psíquico de aliviar la intensidad de ciertas emociones cuando el entorno no nos ayuda a hacerlo o cuando no tenemos recursos propios. Es una estrategia útil y funcional fruto de una inteligencia emocional básica que puede llegar a consolidarse como patrón estable de respuesta involuntaria para evitar emociones negativas abrumadoras.

En terapia también exploramos cómo nuestra identidad de género lleva marcadores sociales y culturales que limitan o permiten la expresión de las emociones. “Los hombres no lloran”, “ las niñas buenas no se enfadan”…  También dependiendo de la familia puede haber más permiso para expresar unas emociones que otras. Sin darnos cuenta aprendemos a evitar emociones y situaciones que en función de nuestro género, edad o pertenencia a un grupo podemos percibir como inapropiadas.

Evitar como estrategia adaptativa voluntaria nos quita ciertos obstáculos y nos pone otros delante. Por ejemplo, evitar el rechazo nos puede hacer sentir queridos al precio de nuestra autenticidad y autoestima. Evitar situaciones que nos dan miedo puede salvarnos la vida y más frecuentemente mantenernos en nuestra zona de confort e impedir que alcancemos nuestros sueños personales, profesionales…

Estrategias y técnicas de gestión emocional

Aprender y desarrollar estrategias de gestión emocional va a implicar compromiso, valentía y ganas de conseguir resultados diferentes en nuestras vidas.

En terapia podemos apoyarnos en diferentes técnicas para despertar esa inteligencia emocional

… a través de la consciencia plena, de las visualizaciones, trabajo corporal, constelaciones familiares, técnicas de reprocesamiento del trauma, terapia centrada en la emoción, respiración consciente…

Todas ellas sirven al desarrollo del potencial de la persona, para conectarse consigo misma y poder elegir qué hacer con lo que le ocurre dentro. No podemos cambiar al otro y a veces tampoco las situaciones que nos superan. Si podemos hacer que nuestro sistema interno no se desborde o reconducirlo, en caso contrario, para transitar lo que se esté desplegando en ese momento y/o para avanzar a nuevas posiciones.

Y sobre todo y más importante, en terapia ofrecemos el espacio seguro para acompañar con calma y sin juicio el mundo interno del paciente, con una guía que respeta sus límites y necesidades. Acompañar desde esta presencia es esencial para crear un espacio que promueva la confianza, la autoobservación, la apertura a sentir y a aprender nuevas estrategias de afrontamiento emocional.

Gestión de emociones en adultos

Por extensión, todo lo que aprendamos como adultos vamos a poder desplegarlo en contextos educativos, con nuestros alumnos, o familiares, con nuestros hijos, de forma que lo aprendido en terapia nutra sus procesos de crecimiento. Niños y adolescentes aprenden de nosotros cómo hacer.

No importa tanto lo que se les diga si esto no va acompañado de nuestro ejemplo y del cual se inspiran para desarrollar sus competencias relacionales.

Gestión emocional en adolescentes y niños

Hablamos de edades donde hay una gran plasticidad neuronal, que se traduce en una gran apertura para aprender e imitar lo que ven a su alrededor. La regulación emocional a su vez va a incidir en el desarrollo de sus conexiones neuronales y en las distintas áreas del cerebro relacionadas con la toma de decisiones, la autoestima, la expresividad y las relaciones sociales entre otras.

Para que esa regulación emocional se de es crucial la ayuda de los adultos, ya que para los niños todo lo que sienten es nuevo, y necesitan de alguien que les ayude a comprenderlo y ponerle palabras, así como a satisfacer las necesidades que cada emoción expresa: ser consolados ante la tristeza, calmados frente a la ansiedad, protegidos ante el miedo, etc.

Cuando un niño recibe esto de fuera, puede integrarlo y así de adulto darse esa regulación a sí mismo y ofrecerlo a los demás. Los adolescentes también necesitan esta ayuda, ya que siendo mayores aún no son adultos, y se encuentran en una etapa de muchos cambios, los cuales pueden desconcertar y traer mucha incertidumbre. Su cuerpo está cambiando, sus relaciones sociales, su capacidad para entender el mundo, su dependencia de los padres, sus necesidades, etc. Y todo esto, sumado al cambio hormonal, supone un vuelco emocional que es necesario acompañar, ofreciendo ayuda, pero también permitiendo el espacio que, como adolescentes que están empezando su camino, necesitan.

Cuando aprendemos a gestionar nuestras emociones, aprendemos a acompañar las emociones de nuestros hijos y de los menores de cuya educación somos responsables. De nosotros depende en parte el legado que les dejemos. La inteligencia emocional viene asociada a autoestima, capacidad de logro y plenitud. Y es una gran noticia saber que como cualquier otra inteligencia, se puede desarrollar a cualquier edad.

Terapia gestión emocional Online

Encuentra un proceso de gestión emocional Online a tu medida que realizar desde el lugar que tú elijas. Avanzarás junto a un profesional acreditado que estará a tu lado a lo largo de todo el  proceso

A través de una evaluación inicial, trazaremos una estrategia personalizada.

Cada persona marca su propio ritmo  y la frecuencia de sesiones para ajustar cada tratamiento a su necesidad. Contarás con un especialista para guiarte a lo largo de todo el proceso. Nuestras sesiones online garantizan un tratamiento eficaz, confidencial y completamente seguro.

Escoge el momento perfecto para iniciar cualquier tratamiento a través de videoconferencias programadas.

NUESTRO EQUIPO DE EXPERTOS

Especialistas Recomendados

Podemos ayudarte

Tratamientos relacionados

Tratamiento de traumas emocionales

En el camino de la vida pasamos etapas que nos hacen creces, madurar y convertirnos en lo que llegamos a ser.

Tratamiento de problemas de conducta y conflictos con normas y límites

Los problemas de conducta son un conjunto de comportamientos inadecuados que aparecen de manera repetitiva y prolongada en el tiempo. Estos comportamientos suelen estar relacionados con conductas desafiantes, agresivas y antisociales.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita a sus páginas web. No se utilizarán las cookies para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Encontrará más información en nuestra Política de Cookies

The cookie settings on this website are set to "allow cookies" to give you the best browsing experience possible. If you continue to use this website without changing your cookie settings or you click "Accept" below then you are consenting to this.

Close