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Quiero ir a terapia. ¿Y ahora qué?

Una de las dudas más frecuentes ante la necesidad de acudir a un psicoterapeuta es cúal es el proceso a seguir. Para ello hemos desarrollado de forma resumida los puntos por los que suele pasar un proceso terapéutico. Esperamos que esta información te sirva de ayuda, sobre todo si estás pensando comenzar una terapia.

1. LA PRIMERA LLAMADA

Hacer la primera llamada o pedir ayuda cuando no estamos bien es generalmente el paso más difícil, ante el que más barreras se levantan. Constituye al mismo tiempo un paso muy importante, es un acto de responsabilidad que expresa nuestro deseo de mejorar o resolver lo que nos hace sentir mal. Es realmente el comienzo de la terapia. Encontrarnos atrapados durante más tiempo de lo habitual en pensamientos, emociones o hábitos que no queremos para nosotros es una señal a tener en cuenta para hacer esa primera llamada. Dejar pasar mucho tiempo desde que tenemos la sensación de que necesitamos ayuda hasta que la pedimos puede ser contraproducente.

2. LA ELECCIÓN DEL PSICOTERAPEUTA

Diferentes factores pueden condicionar la elección del terapeuta: que tengamos buenas referencias del mismo, la cercanía a nuestro domicilio o trabajo, incluso nuestra preferencia a la hora de compartir ciertos temas a trabajar con un hombre o una mujer. En este punto queremos hacer especial relevancia a la orientación psicoterapéutica del profesional. En este sentido, existen muchos tipos de terapias. Si podemos hacerlo, es interesante indagar sobre la orientación o el paradigma teórico del psicólogo o psicoterapeuta. Esta primera toma de contacto nos puede dar una perspectiva de lo que nos podemos encontrar y si se adecúa a lo que necesitamos.
En Lagasca trabajamos desde la perspectiva humanista, poniendo especial foco en los procesos subyacentes que causan la sintomatología. En resumen, nos centramos en la raíz emocional, cognitiva y conductual del problema.

3. LA ALIANZA TERAPEÚTICA

Lo primero que se trabaja en terapia es la alianza terapéutica. El vínculo generado entre el especialista y el paciente es my importante para sentar las bases de un buen proceso terapéutico. Es esencial que como pacientes nos sintamos a gusto con nuestro terapeuta. Para ello es necesario generar un contexto relacional donde tengamos confianza para iniciar ese proceso.
Tenemos que sentirnos escuchados, aceptados y acompañados sin juicios, ni valoraciones. Debemos ser conscientes de que la confidencialidad es la base de la confianza terapéutica. Si no nos sentimos a gusto es importante no tener miedo a comunicarlo y buscar otro profesional. El propio psicólogo nos puede ayudar a hacerlo si queremos seguir en el mismo centro o en otro distinto.

4. EL PROCESO TERAPEUTICO

Después de sellar la alianza terapéutica iniciaríamos el proceso terapéutcio en sí. Normalmente el terapeuta hará una primera evaluación y ofrecerá al paciente definir unos objetivos que ambos consensuan. Después empezará una fase de intervención donde el terapeuta utilizará las técnicas que considere más adecuadas para el proceso. Si no nos sentimos a gusto con alguna de ellas es importante sentirnos libres para comunicarlo, nadie nos puede obligar a hacer nada que no queramos. Por otro lado, puede darse el caso de que en el transcurso del propio proceso se generen nuevos objetivos. Será una decisión conjunta, de nuevo del terapeuta y el paciente, redefinirlos o cambiar los ya establecidos por estos nuevos objetivos.

5. EL FINAL DE LA TERAPIA

Existen diversas razones para finalizar una terapia: Podemos haber conseguido nuestro objetivo terapéutico o queremos darnos un descanso e integrar toda lo que hemos aprendido en ella o simplemente porque no nos encontramos a gusto con nuestro terapeuta. También puede darse el caso de alcanzar lo que denominamos “techo terapéutico”, este concepto define el momento en que el terapeuta ya no nos puede ayudar más y necesitamos parar y acudir o ser derivados a otro especialista. En cualquier caso, y como en las anteriores fases, es muy importante sentirnos con libertad para expresar con naturalidad como nos sentimos con nuestro proceso.